Cuando un hijo se va pare siempre, una madre queda sumida en la nada.
El reloj ya no marca las horas
El tiempo se detiene.
El sol ya no brilla.
El viento no sopla.
La lluvia no la moja.
El dolor y la angustia siempre están presentes.
Cuando un hijo se va para siempre
El alma de una madre agoniza
Y el corazón va muriendo cada día.
El reloj ya no marca las horas
El tiempo se detiene.
El sol ya no brilla.
El viento no sopla.
La lluvia no la moja.
El dolor y la angustia siempre están presentes.
Cuando un hijo se va para siempre
El alma de una madre agoniza
Y el corazón va muriendo cada día.
















1 comentario:
Le hablé de ti tantas veces a la noche, que sabe más de ti que de estrellas en el cielo .
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